Huerto en casa, ¿cómo empezar?

Actualizado: 17 jul 2020


Tuve la suerte de crecer en un familia en donde toda la vida existió un huerto. Conozco la satisfacción de vivir el proceso completo: la ilusión y expectativas en la siembra, la emoción de los primeros brotes, la satisfacción que nos da una buena cosecha y el orgullo de una comida hecha a partir de nuestro trabajo.

Y es que tener un huerto es toda una experiencia. Además de traer los beneficios asociados al ejercicio y a la satisfacción que conlleva realizar cualquier actividad que uno disfrute, el proceso asociado al cultivo es un aprendizaje en sí mismo.

Con cada siembra y cosecha uno practica virtudes como la disciplina, la tenacidad, la observación, la paciencia...podría seguir pero espero no latear con este extenso preámbulo.

Más allá del lado romántico de cosechar tu comida, como en todo pasatiempo es importante tener la sensación de logro y progreso, cuando uno está partiendo. Para eso, a mi juicio hay 5 claves para lograr una cosecha medianamente exitosa, que nos permita lucirnos y poner al menos una lechuga sobre la mesa.


1. Sustrato: la calidad de la tierra es muy importante, sobre todo en el caso de los vegetales. Asegúrate de que esté suelta, tenga materia vegetal y buen drenaje. Para lograr esto sugiero soltar la tierra con una horqueta y mezclarla con compost o alguna tierra vegetal. Si notas que está muy dura o arcillosa, agrega un poco de arena (no de mar ya que tiene sal) o perlita. La idea es asegurar un buen drenaje y no se armen charcos.


2. Usa almácigos o plantines: salvo algunas excepciones, el uso de almácigos es mucho más recomendable para el caso de huertos caseros, sobre todo si tienes poco espacio. Las semillas requieren de más experiencia, esfuerzo y paciencia, incluso es muy probable que al principio hagas la siembra y no brote ninguna. Personalmente, el único vegetal que cultivo a partir de semillas es la rúcula, ¡sale en cualquier parte y crece como maleza!


3. Elige verduras de fácil cultivo, como los vegetales de hojas verdes y hierbas aromática. Además de ser menos exigentes en cuanto al abono, la mayoría pueden cultivarse en semi sombra. Te irás a la segura si plantas lechuga, mizuna, espinaca, acelga y si siembras rúcula. Hierbas como la menta, albahaca, orégano, tomillo y ciboulette son muy fáciles de cultivar. Por otro lado siempre es bueno tener romero y una planta de ají verde. Ambos son bastantes resistentes.


4. Mantén la motivación combinando vegetales con flores comestibles. Además de agregar alegría y color, las flores traen otros beneficios cómo atraer polinizantes y evitar plagas. Las más usadas son: caléndulas, violas, pensamientos, capuchinas y borraja. Si bien los tagetes no son comestibles, es muy recomendable incluirlos ya que ahuyentas nematodos y repelen plagas como la mosca blanca y los pulgones


5. Abonar: por último pero no menos importante, el abono es los huertos, sobre todo si están en macetas, es fundamental. Los vegetales son muy exigentes en cuanto a nutrientes y la falta de ellos se nota. Yo sugiero usar abono de origen orgánico como hummus, guano rojo o bokashi cada 15 días. También es recomendable incluir especies que fijen el nitrógeno al suelo,ya que este es un macronutriente fundamental para el desarrollo de las hojas y de la fotosíntesis. Aquí puedes elegir entre la familia de las leguminosas, personalmente me encantan las habas y clarines por sus flores, son muy bonitas.


¡Les dejo algunas fotos de Pinterest para que se motiven! cualquier duda me la pueden dejar en comentarios.



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